Tres capas de almacenamiento, cada una con su tarea. La llave de cifrado es de la persona, no nuestra. La capa permanente está pagada por adelantado y no depende de que nuestra empresa exista mañana.
No «la nube» en general, sino tres almacenes distintos con tareas distintas.
El contexto de la conversación ahora mismo. Vive minutos, responde al instante, no guarda nada mucho tiempo.
La experiencia ordenada por significado en una base vectorial. Encuentra lo que importa por sentido, no por coincidencia de palabras.
Almacenamiento inmutable pagado por adelantado. Los datos se cifran antes de llegar allí.
Breve y comprobable.
El cifrado ocurre antes del envío. Físicamente no podemos leer el contenido: solo devolvérselo a su dueño.
De un almacenamiento inmutable no se puede borrar un registro. Pero sin la llave se convierte en ruido, y eso cuenta como borrado.
La capa permanente no necesita pagos mensuales. Que nuestra empresa cierre no detiene el guardado.